Los Cenotes de Valladolid: puertas al mundo sagrado del agua maya

Publicado: 14 enero, 2026

Tiempo de lectura: 3 min


En el corazón del oriente de Yucatán, Valladolid resguarda uno de sus mayores tesoros bajo tierra: los cenotes. Más que cuerpos de agua cristalina, estos espacios fueron considerados sagrados por la civilización maya, puntos de origen, vida y conexión espiritual. Hoy, Valladolid se ha convertido en uno de los destinos más importantes para descubrirlos, combinando naturaleza, historia y una experiencia profundamente simbólica.

Aquí, el agua no solo refresca: cuenta historias.

🌿 El cenote como centro de la vida maya

Para los antiguos mayas, los cenotes eran la principal fuente de agua dulce y también portales al inframundo (Xibalbá). En una región sin ríos superficiales, estas formaciones naturales marcaron el asentamiento de pueblos y el desarrollo de rituales religiosos. Valladolid creció rodeado de cenotes, y esa relación ancestral sigue viva en la actualidad.


💦 Cenote Zací: el corazón acuático de la ciudad

El Cenote Zací es único en México: se encuentra dentro de la ciudad, a pocos pasos del centro histórico. De tipo semiabierto, rodeado de muros de piedra y vegetación, fue un sitio sagrado y hoy es un espacio de encuentro cotidiano. Su presencia recuerda que Valladolid se construyó respetando lo sagrado, integrando la naturaleza a la vida urbana.

✨ Samulá y Xkekén: catedrales subterráneas

A pocos minutos de Valladolid se encuentran los cenotes Samulá y Xkekén (Dzitnup), dos cavernas cerradas que parecen templos naturales. La luz que entra por pequeñas aperturas crea un espectáculo visual impresionante, reflejándose en aguas turquesa y estalactitas milenarias. Son ejemplos perfectos de cómo la naturaleza y el tiempo trabajan juntos en silencio.

🌱 Oxman y los cenotes de hacienda

El Cenote Oxman, ubicado dentro de una antigua hacienda, muestra otra faceta de la región: la adaptación de estos espacios sagrados a la vida contemporánea. Rodeado de muros cubiertos de raíces y vegetación, conserva su carácter natural mientras ofrece una experiencia tranquila y auténtica.


🧠 Más que atractivos: patrimonio vivo

Los cenotes de Valladolid no son solo destinos turísticos. Siguen siendo símbolos de respeto, identidad y equilibrio con la naturaleza. Muchas comunidades locales los protegen y regulan, conscientes de su valor ecológico y cultural. Visitarlos es también asumir una responsabilidad: cuidar lo que ha sobrevivido siglos.


✨ Valladolid: donde el agua guarda la memoria

Explorar los cenotes de Valladolid es adentrarse en un mundo oculto que ha dado forma a la historia del pueblo. Cada espejo de agua, cada caverna y cada rayo de luz recuerdan que el verdadero tesoro de Yucatán no siempre está a la vista.

En Valladolid, el pasado no está enterrado:
fluye.



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