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Del oro verde al lujo, la segunda vida de las haciendas de Yucatán

Publicado el 4 min de lectura

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Algunas haciendas de Yucatán parecen detenidas en el tiempo. Sus patios, corredores y construcciones antiguas hoy reciben a viajeros que buscan descanso, gastronomía y experiencias culturales. Pero antes de convertirse en destinos de hospitalidad, muchas de ellas formaron parte de una industria que transformó la región: la del henequén, el llamado oro verde.

La época del oro verde

Entre finales del siglo XIX y principios del XX, el cultivo y procesamiento del henequén adquirieron enorme importancia económica. La fibra se utilizaba para elaborar cuerdas, sacos y otros productos, y las haciendas funcionaban como centros de producción. Su legado incluye construcciones y paisajes, pero también una historia social compleja, marcada por desigualdades y condiciones laborales que afectaron a comunidades mayas. Contar su historia exige reconocer ambas dimensiones.

Hacienda Temozón Sur, de la producción a la hospitalidad

En el municipio de Abalá, Hacienda Temozón Sur es uno de los ejemplos de antiguas propiedades henequeneras adaptadas para el hospedaje. Sus corredores y edificios históricos permiten reconocer elementos arquitectónicos de la época, mientras que su uso contemporáneo propone una experiencia de descanso en un entorno patrimonial.

Hacienda Xcanatún, restaurar para volver a habitar

Cerca de Mérida, Hacienda Xcanatún es otro ejemplo de transformación de una propiedad vinculada con la historia henequenera. Su recuperación incorporó espacios de hospedaje y gastronomía, integrando arquitectura histórica con intervenciones contemporáneas. La experiencia muestra cómo un inmueble puede adquirir nuevas funciones sin perder toda referencia a su pasado.

Hacienda Santa Rosa de Lima, una nueva etapa

En Maxcanú, Hacienda Santa Rosa de Lima también ha sido conocida por su restauración y adaptación al hospedaje. Sus construcciones y corredores son parte de un patrimonio que recuerda la antigua organización de las haciendas. Antes de recomendar una estancia, conviene verificar su operación y los servicios disponibles al momento de publicar.

Sotuta de Peón, por qué se conoce como Hacienda Viva

En el municipio de Tecoh se encuentra Sotuta de Peón, conocida como Hacienda Viva. La denominación no se refiere únicamente a que sus edificios hayan sido restaurados: alude a la posibilidad de conocer procesos de transformación del henequén en funcionamiento. En sus recorridos se explican tareas como la extracción de la fibra, la elaboración de sogas y el uso de maquinaria histórica. También se realizan trayectos en trucks, plataformas que circulan sobre rieles, vinculadas con el transporte dentro de las haciendas.

El Gobierno de Yucatán la describe como una de las pocas haciendas henequeneras que existen en plena producción. Por eso, es más preciso hablar de un ejemplo singular de historia productiva viva que presentarla como la única hacienda de su tipo. La experiencia permite acercarse a la industria henequenera desde sus procesos y no solo desde la contemplación de la arquitectura.

Más allá de la fotografía

Las haciendas de Yucatán hoy pueden visitarse de maneras distintas: algunas como hoteles, otras como espacios gastronómicos o culturales y otras, como Sotuta de Peón, mediante recorridos que muestran el trabajo ligado al henequén. La próxima vez que visites una, vale la pena mirar más allá de sus jardines y fachadas. Quizás estés frente a una historia que encontró una segunda vida o que todavía puede observarse en funcionamiento.

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