Vive su magia
En las montañas del oriente de Michoacán, en los límites con el Estado de México, Tlalpujahua te recibe con calles empedradas, casonas de adobe y techos de teja que se acomodan en la ladera. Es un pueblo minero con un encanto especial.
Durante todo el año, sus talleres producen esferas navideñas soplando y decorando vidrio a mano. Por eso Tlalpujahua se siente un poco como Navidad en cualquier temporada, con tiendas llenas de brillo y color.
Su historia minera, su arquitectura y su paisaje de montaña crean un ambiente acogedor, perfecto para escapadas de fin de semana y recorridos tranquilos.
¿Por qué es un pueblo mágico?
La tradición de las esferas navideñas convirtió a Tlalpujahua en uno de los principales productores de México. Cada temporada navideña, su feria de la esfera reúne a artesanos y visitantes en un ambiente festivo.
Fue uno de los centros mineros más importantes del país gracias a la mina Dos Estrellas, cuyas instalaciones hoy se pueden recorrer para conocer la vida de los mineros y la historia del oro en la región.
Es cuna de los hermanos López Rayón, figuras de la Independencia, y conserva templos como el Santuario del Carmen, donde se venera una imagen de la Virgen pintada sobre un muro de adobe.
¿Qué hacer en Tlalpujahua?
Visita los talleres de esferas y observa cómo se sopla y decora el vidrio. Puedes comprar piezas únicas o incluso personalizar tus propias esferas.
Recorre la mina Dos Estrellas y su museo para conocer el pasado minero del pueblo, y camina por el centro hasta el Santuario del Carmen.
Disfruta del clima de montaña, de la cocina michoacana y de los miradores del pueblo, sobre todo al atardecer, cuando la luz baña los techos de teja.