Vive su magia
En el área metropolitana de Guadalajara, Tlaquepaque te recibe con calles peatonales, casonas coloniales llenas de color y un ambiente festivo que se siente desde el primer paso. Es uno de los rincones más tradicionales de Jalisco.
Sus galerías, tiendas de artesanías y talleres de alfarería y vidrio soplado convierten cada recorrido en un descubrimiento. Aquí el arte popular se vive en las calles, en los mercados y en las manos de sus artesanos.
La música del mariachi, el sabor de la comida tapatía y la calidez de su gente hacen de Tlaquepaque un lugar perfecto para pasear, comprar y celebrar.
¿Por qué es un pueblo mágico?
Tlaquepaque es uno de los centros artesanales más importantes de México. Su tradición alfarera, el barro bruñido, el vidrio soplado y el papel maché han dado fama mundial a sus artesanos.
El Parián, una gran plaza rodeada de portales, es el corazón festivo del pueblo, donde los mariachis interpretan sones y canciones que forman parte del alma de Jalisco.
Sus museos, como el Museo Regional de la Cerámica y el Museo Pantaleón Panduro, resguardan piezas que muestran la riqueza del arte popular mexicano.
¿Qué hacer en Tlaquepaque?
Recorre la calle Independencia y sus galerías de arte, tiendas de diseño y artesanías. Es el lugar ideal para encontrar piezas únicas de barro, vidrio y madera.
Visita El Parián, escucha a los mariachis y disfruta de una bebida tradicional en sus portales. También vale la pena entrar a la parroquia de San Pedro y al Santuario de la Soledad.
Prueba la birria, las tortas ahogadas y la jericalla, y visita los museos de cerámica para conocer más sobre la tradición alfarera del pueblo.