Vive su magia
En la Sierra Nororiental de Puebla, entre montañas cubiertas de bosque y neblina, Tlatlauquitepec te recibe con calles empedradas, casas de teja y un ambiente fresco y tranquilo. Su nombre, de origen náhuatl, hace referencia a un cerro colorado.
El paisaje que lo rodea es uno de sus mayores tesoros: cascadas, cerros, ríos y bosques húmedos invitan a la aventura y a la contemplación, mientras el aroma a café y pan recién hecho llena el pueblo.
Su gente conserva tradiciones nahuas y totonacas, fiestas religiosas y una cocina serrana que reconforta, ideal para los días de neblina.
¿Por qué es un pueblo mágico?
Su exconvento franciscano de Santa María de la Asunción, del siglo XVI, es uno de los más antiguos de la región y un testimonio de la historia colonial de la sierra.
El Cerro Cabezón, una enorme formación rocosa, es el símbolo natural del pueblo y un lugar ideal para la aventura y para contemplar el paisaje serrano.
La cascada de Puxtla, rodeada de vegetación, y los caminos de montaña completan un entorno natural que convierte a Tlatlauquitepec en un destino perfecto para los amantes de la naturaleza.
¿Qué hacer en Tlatlauquitepec?
Visita el Cerro Cabezón y disfruta de sus actividades de aventura y de sus vistas sobre la sierra. Es una experiencia que combina adrenalina y paisaje.
Camina hasta la cascada de Puxtla y recorre los senderos de los alrededores, rodeados de bosque y neblina.
Recorre el centro, entra al exconvento franciscano y prueba la cocina de la sierra, con tlayoyos, café de la región y licores de frutas.